El océano de fuego en Lanzarote: no querrás volver a la superficie…

Transparencia y una temperatura óptima para albergar todo tipo de vida. Un fondo marino riquísimo caracterizado por el relieve, que es manifestación de nuestro origen volcánico. Un apasionante mundo de grutas, recodos y arrecifes que se descubren entre colores preciosos. Barcos hundidos y arte - sí, literalmente arte. Aquí debajo no existe el ruido. Aquí debajo sólo escuchas tu respiración. Hoy te invitamos a flotar en un universo que nada tiene que envidiar a otros puntos del planeta: el fondo marino de Lanzarote.

El océano de fuego en Lanzarote: no querrás volver a la superficie…

Cuando pensamos en pasar las vacaciones en las Islas Canarias, rápidamente nos vienen a la cabeza imágenes de hermosas playas y curiosas formaciones volcánicas. Sin embargo, muchas veces olvidamos que existe un mundo fascinante debajo del agua. Concretamente, el fondo marino de Lanzarote goza de una biodiversidad de valor incalculable que le ha llevado a ser denominado Reserva Marina. Puerto del Carmen es sin duda el punto de mayor interés para los amantes del buceo por su riqueza y la variedad de sus inmersiones. Para hacer snorkel, recibir el bautizo o las primeras inmersiones, la zona de El Muellito y Playa Chica es un punto de nivel fácil para sumergirse tanto de día como de noche. La abundante vida que encuentras en esta zona de más de 10 recorridos diferentes de todos los niveles es espectacular. Durante la noche, la fauna cambia por completo y el arenal se convierte en un bello jardín de colores. Para los que se atreven con más, existen otros puntos de dificultad media. Por ejemplo, el Veril de los Fariones es un acantilado submarino en Playa Grande que se distingue por su profundidad y la altura de sus paredes. Es el lugar con mayor pendiente próxima a costa y, sin duda, un sueño para los amantes del buceo: mantas diablo, delfines o tortugas te esperan aquí.

El océano de fuego en Lanzarote: no querrás volver a la superficie…

Sin embargo, una de las inmersiones más famosas y completas de la isla es la llamada Catedral. En sus inmensos bancos de arena y sus cuevas descubrirás todo tipo de fauna e incluso un curioso pecio. En el Barranco del Quíquere encontrarás tres barcos pesqueros del siglo pasado que han acabado en el fondo del mar… ¡Toda una aventura! Y hablando de aventuras… El Agujero Azul sí que es todo un hito. Este túnel te llevará a profundidades de vértigo. No queremos desvelar nada más… será uno de tus mejores descubrimientos durante tu estancia en Apartamentos THe Oasis, Apartamentos THe Las Gaviotas y Apartamentos THe Morromar.

El océano de fuego en Lanzarote: no querrás volver a la superficie…

Si estás alojado en Hotel THe Volcán Lanzarote o en Hotel THe Mirador Papagayo, podrás sumergirte también en puntos de buceo espectaculares en Playa Blanca. La belleza singular de Las Coloradas es impresionante. Bajo la famosa cornisa característica de este lugar se esconde un mar de vida entre rocas que parecen talladas a mano. El Emisario es otro lugar de inmersión muy peculiar. Los tubos inmensos de un emisario submarino son tu guía en una ruta que muestra las especies más importantes de la fauna marina canaria. Otro punto de inmersión que destaca por su sencillez y la gran variedad de peces que abarca es Playa Flamingo. La abundancia de su fauna y su luminosidad hacen que este lugar nunca deje de sorprender a sus visitantes. Aquí, siempre hay algo nuevo que descubrir… Sin embargo, la atracción de Lanzarote que posiblemente impresione más, sea el Museo Atlántico creado por Jason de Cayres Taylor (foto 4). De aproximadamente 15 metros de profundidad, este museo situado en la Bahía de Las Coloradas es simplemente un espectáculo. No revelamos más sobre él, preferimos que esta vivencia la descubras por ti mismo.

El océano de fuego en Lanzarote: no querrás volver a la superficie…

Adéntrate en este emocionante mundo durante tu estancia con nosotros. Una vez hayas descubierto el universo ahí abajo, no querrás volver a la superficie… O quizás sí, para respirar y volver a sumergirte… O quizás, para seguir soñando con estas aguas al caer rendido en nuestra cama después de un intenso día bajo el mar.